0CUPACION
POETICA DE ESPACIOS MINIMOS




La
poesía es un fluido del alma que brota espontáneo
e inunda
de belleza el espacio...

TRISTEZA
Tu sonrisa balanceándose en mis sueños,
Tu mirada profunda llenándolo todo,
la dulce humedad de tu cuerpo,
La herida profunda de tu recuerdo,
La tarde muerta,
La caricia de tu aliento en mi cuello,
Tu sitio vacío,
La noche inmensa...
Los caminos dorados
La llanura eterna,
Tu ausencia...

OTEROS
Las perdices picotean en tus laderas
tu primavera infinita,
la luz te dibuja en un paisaje mágico,
ondulada caricia de sueño y siesta,
los descarnados arbustos de tu ribera
dejan flotar en la tarde muerta
sus cabellos oscuros de ramas secas,
y recorro tu geografía obsoleta,
salteada y decorada
con dioses de plata,
cuando llega de nuevo
la noche y la magia.
Perdida mi ansiedad y tu luz
En una caricia blanda, cierro mis ojos,
Para mirarte para siempre,
Y mezclarme
En tu eterna sonrisa dorada.

TRISTEZA
los caminos de mis sueños
están llenos de hojas muertas
de otoños luminosos,
de marrones infinitos,
de tus recuerdos,
de la soledad ocre del invierno
de la marea dorada de tus cabellos
de tu desamor
de mi desaliento
de horizontes malvas
de caminos rectos
de ermitas derruidas
de cementerios.

DECLARACIÓN DE AMOR
Deposito devoto,
mi ramo de hierbabuena
en tu altar,
de tomillo y primavera,
bella diosa de mi decadencia,
y me someto a tu belleza,
llenos mis sentidos
de tu olor a romero y madreselva.
Y cierro mis ojos
y beso tu inexistencia,
y mis labios húmedos de tus besos
recogen tu caricia eterna,
y me duermo con ella,
y el eco de tu voz se aleja
acunando el deseo y la ausencia,
en un paisaje hermoso
que te ofrece y te refleja,
PRINCESA...

ROMANCE
Cuando la noche eléctrica
acariciada por el viento
hace sonar su trompeta de silencio,
y todos los dioses han muerto,
y la luna
increíblemente bella
dibuja sobre la tierra
plateadas figuras de tristeza,
una brisa suave de tierra adentro
acaricia tu recuerdo,
y apareces en mi azulado sueño,
balanceándote,
y las ramas secas adornan tu camino
con sus hojas muertas;
mágico sueño,
soledad ocre del invierno,
y me miras y sonríes
y te llevas todos mis besos
y yo no puedo parar el tiempo,
y me pierdo en la noche
de un mundo que no quiero,
y no me gusta que no estés...
princesa de mi cuento.

Retrato roto
He pasado al lado
de tus ramas secas,
la tierra abría su corazón
a la tarde fresca,
caricia ocre de siesta,
la torre de tu dios ausente,
sostiene en su vértice
nidos de gaviotas,
árboles sin hojas,
tus caderas,
matorrales doloridos,
madreselvas,
acaricio tu existencia
y siembro mi pasión
en tu surco incierto,
cicatriz marrón de tu cuerpo inerte,
y quiero quedarme aquí
con tu primavera,
definitivamente,
hasta que muera.

Voy pisoteando
con mi caballo blanco
tu río nocturno,
haciendo añicos la luna llena,
rompiendo tus recuerdos,
huyendo del reflejo que me ciega
y me une a ti,
princesa lejana de mi sueño.

Melancolía
Contemplo impotente
éste Olimpo de dioses muertos,
de inexistentes paraísos artificiales,
y ésta tos profunda que me hostiga,
al mirar el cielo encalado
de mi amarilla habitación de nicotina,
y ésta sucia camisa blanca de mi depresión profunda,
y éste insistente sudor del verano
y tu brumoso recuerdo,
y la tristeza de mis ojos
mirando en tus ojos verdes,
y tu mirada ausente.
Cultivo en mi jardín
doloridas rosas rojas
para adornar tu recuerdo,
y todavía te siento flotar en él
en las largas noches bajo el cielo,
y oigo tu voz
recorriendo el laberinto de los setos,
y creo que, inevitablemente,
aún te quiero.

CREPÚSCULO
Una nube blanca de silencio
corona en la tarde muerta
las tapias del pueblo viejo,
entre las paredes ocres
se deslizan la luz y los sueños,
suena lejana
la eterna canción del silencio.
Las amapolas,
pequeñas heridas
del campo inmenso,
salpican la lejanía
con su rojo nuevo,
y llegan alegres, contoneándose,
hasta la pared blanca del cementerio,
y entran
y adornan las cruces de los muertos.
Cuanto silencio entre cipreses rotos,
cuantos recuerdos,
cuántos muertos.

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