Galería2
El
invierno en los oteros es ocre y luminoso
surcado su marrón infinito por la diminutas figuras negras de los
campesinos...

Subo
agonizante
a morir sobre tu hierba fresca,
la noche mueve con furia
las ramas muertas.
Espero verte al otro lado,
en la noche eterna,
volando feliz entre millones de estrellas.

Los empleados de la limpieza
barrían el otoño del parque
y se llevaban
cubos llenos de tristeza
y hojas muertas







Los borrachos,
son poetas
que escriben sus versos
en vasos de ginebra.
Copyright by © Alejandro Fernández
Cabañeros - All rights reserved